Si nunca lamentaste el carecer de alas para no profanar la naturaleza con tus crueles pasos humanos, entonces nunca has amado esa tierra Cioran.
Sábado
-Pa!!! Cambia de canal, siempre lo mismo, no ves que después no puedo dormir.
Y como buen padre cedo ante el reclamo de mi adorado hijo, para eso me juego una carta segura, Discovery, en ese momento estaban pasando un programa que creo se llama “historia de crimen” sangre, muertos, me cercioro no haber puesto otro canal, pero no habia apretado bien las teclas del control remoto, cambio a TyC sport, muere un hincha de fútbol baleado y sus compañeros de tribuna rompen el estadio!!!? Dios!!! es demasiado apago y me voy a dormir.
Domingo
Al despertarme encuentro a mi hijo durmiendo a mi lado, me siento culpable.
Enciendo la compu y comienzo a visitar blogs ingreso al de Alicia, a esta altura ya tome confianza, y encuentro un post llamado “Sin lugar para los débiles” como la película, puedo decir que me devore su escrito y rescate una frase que me dio vueltas en mi cabeza “El mono desnudo que somos, entre otras cosas, repite conductas” y “la película debió llamarse "Sin lugar para nadie".”
Ni siquiera tuve tiempo para pensar lo que había leído, he ingreso al blog “Era chino” de Guillermo Hernandez (periodista)en su post “Apocalipsis” habla de la misma película, pero en realidad en ambos blogs lo principal pasa por otro lado, la violencia.
Del blog tome las siguientes frases “Es la hora de que el planeta se sacuda a los parásitos.”, “Los malos tienen en poder, pero no nacieron malos” y
“Seguramente será como un gran cáncer que crecerá de a poco. El planeta se extirpará ese cáncer.”
Me quede tirado en el sillón, sin saber que hacer, que decir, y recordé las vacaciones con mi hijo, solos en las sierras, lejos de todo, cerca de nada.
Ahí él podía ir a un negocio que se encontraba a unas seis cuadras, solo, sin temor.
Tranquilidad esa es la palabra, que busque en una anécdota de Borges, cuando una vez estuvo en un desierto y se agacho para recoger arena entre sus manos, cuando la tomo la dejo escurrir por entre medio de sus dedos, para después decir “He modificado el desierto”
Quizás el debil reloj de arena se haya roto, tal vez "Es la hora que el planeta se sacuda a los párasitos" y el planeta este "Sin lugar para nadie", pero mientras no caiga el ultimo grano de arena podemos modificar este desierto.
“Cuando tengas algo que decir, procura que tus palabras sean mas importantes que tus silencios” Atahualpa
"De todos los hombres, acaso fuera el único en saber que una palabra, una mirada, pueden borrar años de felicidad, siendo más crueles porque contrastan con una dulzura constante; y es que nuestra naturaleza nos inclina a experimentar más dolor con una disonancia en la felicidad que placer con un goce en la desdicha."Honoré de Balzac.
Las tardes de primavera son especiales.
Siento hasta la fragancia de esas tardes.
Tenía ocho años, cuando con Juan, mi primo, estábamos sentados en la vereda jugando con figuritas…
-Uhh! Mira que pedazo de hoja que lleva esa hormiga!
Entonces, cual titanes, con un palito nos pusimos a cortarle el paso, a desviar su marcha,y la hormiga a duras penas intentaba continuar con su pesada carga mientras tambaleaba, hasta que la hoja se caía y nosotros pensándola vencida, acometíamos con la que la seguía en la marcha…
Y así pasaban las horas y aquellas escenas vuelven, una y otra vez…
2002
Jueves, dos de la mañana, suena el teléfono. Me despierto sobresaltado, estoy seguro que algo malo sucedió, nadie te llama a esta hora para entregarte un premio.
Atiendo.
- Hola .Trato de despejarme de algún modo, pero es casi imposible.
- Hola, me responden, para después quedar callados
- Soy Juan, tu primo.
- Por qué no contestabas? boludo!
- Necesito hablar con vos- se le notaba un tono extraño, lo particular de él es que me llama a esta hora cuando esta angustiado, porque seguramente discutió con Karina, su novia.
- Escúchame no podemos charlar mañana, tengo que madrugar!
- Se que te rompo las pelotas a esta hora, pero discutí con Karina.
- Juan, seguro que mañana se van a encontrar y todo se va arreglar (trato de convencerlo, sabiendo que esta escena ya la viví varias veces).
No hay repuesta, solo un silencio profundamente cruel.
- Me escuchaste!!? Juan, me escuchaste?
No hay respuesta, a través del teléfono solo se escucha un llanto, helado, el siempre discutía con su novia, luego me llamaba, pero jamás lo escuche tan angustiado, entonces le pregunto si puedo ir a su casa, pero creo que no me oye.
Me visto, miro el reloj, pienso en mañana, tengo el trabajo atrasado en la oficina, pero se que la noche va hacer muy larga y bue…
Está lloviendo, su departamento queda a unas seis cuadras del mío, no pasa ningún taxi, maldigo en voz baja, empiezo a caminar, la calle esta absolutamente desierta, solo los relámpagos iluminan el cielo.
En el umbral de una casa hay una pareja discutiendo, ella llora, cada pareja tiene su mundo y hay tanto mundo atroz!
El cielo sigue raro, demandante, impaciente…
Me acuerdo de Cecilia, que estará haciendo?
Intento volver a comunicarme con Juan y nadie contesta.
Llego al edificio donde vive. Toco el portero. Nada. Insisto. Nada.
Me impaciento.
Miro al cielo, lo noto raro, encubridor…
Mi corazón bombea mala sangre, toco el timbre del encargado del edificio, me atiende a regañadientes, le explico que Juan no responde, que soy el primo, que es extraño , que no se quedó dormido, que no puedo volver mañana, que estaba deprimido.
Finalmente lo convenzo e irá a llamar a Juan a su puerta.
Baja de mala gana, diciéndome que nadie lo atendió a pesar de los terribles golpazos que dio a la puerta.
Miro al cielo, raro, intrigante…
Creo que la vida es un cúmulo de instantes, de pequeños momentos, un segundo en la vida de una persona desesperada no posee la misma longitud, que aquel sin conflicto alguno.
Juan seguramente sintió el peso del tiempo, quiero decir su segundo se transformo en eterno, y su eternidad, efímera.
Policía, ambulancia, revolver 22, bala, sangre, estado de coma.
Las imágenes se me mezclan, Juan, las hormigas sin su carga verde, la pareja discutiendo, los relámpagos, me seguirá queriendo Cecilia…
Juan está en el límite, mirando para un lado y para el otro, llevando su carga, tambaleándose, confundido, intentando o resignado.
No le pudieron extraer la bala, el médico habló con él para ofrecerle su mejor menú, lo operaba con el riesgo de no pasar la operación o le dejaba la bala en su cabeza, con la posibilidad que muriese dos o tres años después, muchas veces la muerte se sirve en un plato exquisito, pero en casos como este nos las venden en cuotas.
Pasaron dos años, pero la vida se cobra las deudas.
Nos citamos en un bar, lo recuerdo bien, estaba muy ansioso, tremendamente ansioso, mis manos transpiraban inusualmente, recuerdo haber llegado una hora antes algo extraño conociendo mi impuntualidad, no se porque elegimos este lugar?
Elegí la mesa mas alejada de la entrada, sentado ahí podía ver todo el salón y también cuando ingresara al bar.
Miré el amplio ventanal y me pareció observar su silueta caminando rumbo a la entrada.
Es él, le hago señas y se aproxima… en ese momento siento que mis oídos dejan de percibir el sonido de alrededor, son treinta metros que nos separan y como en aquellas películas donde los protagonistas se aproximan en una caprichosa cámara lenta, mientras en mi se repiten las imágenes: la pareja discutiendo bajo la lluvia que fue el presagio de otras lluvias, el cielo demandante, las hormigas aplastadas, el cielo intrigante y la imagen de Cecilia que se esfuma en el cielo impaciente. Quiero romper los malditos esquemas que me atan y mi estúpida mirada a lo que me rodea, para abrazarlo como no pude hacerlo aquella noche sin estrellas.
Ahora estamos parados, ciegos, frente a este laberinto, que el destino nos impuso, nuestras miradas se cruzan tratando de encontrar aquello que fuimos, aquello que no volveremos a ser.
La vida nos da su vuelto en monedas pesadas.
En esa fría noche de junio, nuestro dialogo duro hasta que las lenguas comenzaron a enredar las palabras, la pequeña mesa nos vuelve a separar, pero su vieja y sabia madera absorbió el tiempo que no pudo ser.
Al escribir este texto me detengo, para observarlo en su totalidad y noto que cada renglón es un sendero y cada letra es una hormiga que lleva su pesada carga.
Cuando quieras mi amor, no lo imagines no sueñes esperando que lo adivine Cuando quieras al fin seguir tu instinto ven a verme y abandona tu laberinto
Si no entiendes lo que vives, si no crees lo que dicen, quizás sea porque no puedes sentir tu propio rumbo atrapada por el molde que te hicieron que no logras destruir.
Cuando quieras saber quien soy realmente permite que tus ojos me lo cuenten Cuando quieras mi amor, no te lo niegues es tan triste que no tengas y desees.
Cuando quieras mi amor, no lo imagines no sueñes esperando que lo adivine. Cuando quieras al fin seguir tu instinto ven a verme y abandona tu laberinto
Muchas veces a uno le gustaría escribir algo así, o quizás protagonizar una historia como la del corto de Gustavo Taretto, se que en Internet casi nadie pierde el tiempo viendo videos, pero este, mejor dicho estos tres valen la pena. Un film alejado de toda violencia, nos transporta inteligentemente hacia el amor.
En el transcurso del verano pasado, antes de irme de vacaciones me compre el libro “siete noches” donde Jorge Luís Borges, en una serie de siete conferencias dadas en el teatro Coliseo, de Buenos Aires, en los meses de junio, julio y agosto de 1977. Donde abordaba los siguientes temas: La divina comedia, la pesadilla, Las mil y una noches, el budismo, la poesía, la cábala y la ceguera.
En la primera noche hablo de La divina comedia ahi describe como llego al libro, su forma de leerlo, sobre las distintas interpretaciones que existen de lo escrito por Dante. Borges poseía tres pequeños tomos escritos en italiano e ingles cada uno de esos tomos contenía una parte 1º El infierno, 2º El purgatorio, 3º El paraíso, aqui tome el audio del quinto canto, donde él ingresa con Virgilio al infierno, para luego describir los nueve círculos en los que son sometidos a castigo los condenados, según la gravedad de los pecados cometidos en vida, en el segundo circulo se encuentran con Paolo y Francesca amantes adúlteros que fueron descubiertos al leer el libro de Lanzarote
En este segundo audio habla sobre el enamoramiento de Paolo y Francesca
Después de escuchar estos audios, les hago la misma pregunta ¿como descubrieron que estaban enamorados?
"hay tanta soledad en ese oro. la luna de las noches no es la luna que vio el primer adán. los largos siglos de la vigilia humana la han colmado de antiguo llanto. mírala. es tu espejo." Jorge Luis Borges
Comienza a oscurecer, es la hora en que el día agoniza, mientras la noche llora melancolía de estrellas, a través de la ventana alcanzo a descubrir que el clavo de ese cuadro se encuentra en el disco de acreción.
Muchas veces pienso que lo pasado fue mejor, al menos cuando escucho un disco. Apago la luz, mientras desde el long play Spineta comienza a cantar
“El vino entibia sueños al jadear, desde su boca de verdeado dulzor. Y entre los libros de la buena memoria…”
Hoy necesito recordarla, tengo que escuchar ese tema para que vuelvan a mi todas sus imágenes, aquellos diálogos que teníamos cuando ella tenia veinticuatro años y yo trece, muchas veces sospeche que no era un ser humano normal su sonrisa era la de un ángel. Gira el disco del flaco, mientras los reflejos de luz pegan en el vinilo, la púa arrastra el sonido de impurezas, es que cada uno de los surcos posee una historia, pero es indudable que todas son parte de nuestra vida.
“Se queda oyendo como un ciego frente al mar. Mi voz le llegará, mi boca también…”
Pero en este tema de Spinetta la púa se clava hasta hacer que mi alma sangre de dolor en cada letra, la palabra que dibuja, el silencio abismal provoca el recuerdo de su imagen, es ella, Alba cantando con sus ojos cerrados, son sus cabellos que simulan rayos, mueve su cabeza y amanece.
En el vaso su compañero fiel, el que destila brillos dorados y le hace compañía en un devenir de días y más días incomprensibles, lacónicos, letárgica sucesión de dolores acompasados, un corazón abierto para desangrarse…
Necesidad de ese fuego endiosado, dejarse quemar por un amor que quiso beberse de un sorbo y le mató el alma.
Siento un dúo celestial es ella yel flaco, ¿porque su voz esta ahí? No es que el tiempo todo lo borra?
“Que sombra extraña te oculto de mi guiño…”
Quizás fue el dolor, de un pasado que no fue, gira el disco, el tiempo también y la montaña no se mueve, no la puedo saltar, es difícil el olvido de la persona cuando se mira al espejo.
“Pues yo te escribiré, yo te haré llorar, mi boca besará toda la ternura de tu acuario, mas si la luna enrojeciera en sed o las impalas recorrieran tu estante, no volverías a triunfar en tu alma”
Y cuando al despertar observe en el reloj de arena caer la última lágrima, no habrá tiempo de olvido, estaré solo como aquel anciano que fui, parado en el umbral, esperando tu regreso.
“Esta botella se ha vaciado también. Que ni los sueños se cobijan del rumor Licor no vuelvas ya Deja de reír…”
El vino entibia sueños al jadear Desde su boca de verdeado dulzor Y entre los libros de la buena memoria Se queda oyendo como un ciego frente al mar.
Mi voz le llegará Mi boca también Tal vez le confiare Que eras el vestigio del futuro.
Rojas y verdes luces del amor Prestidigitan bajo un halo de rush Que sombra extraña te oculto de mi guiño Que nunca oíste la hojarasca crepitar?
Pues yo te escribiré Yo te haré llorar Mi boca besará Toda la ternura de tu acuario.
Mas si la luna enrojeciera en sed O las impalas recorrieran tu estante No volverías a triunfar en tu alma? Yo se que harías largos viajes por llegar.
Parado estoy aquí Esperándote Todo se oscureció Ya no se si el mar descansará...
Habrá crecido un tallo en el nogal La luz habrá tiznado gente sin fe Esta botella se ha vaciado también. Que ni los sueños se cobijan del rumor.
Licor no vuelvas ya Deja de reír No es necesario más Ya se ven los tigres en la lluvia
Muchas veces uno quisiera que el pasado fuese presente, como si el tiempo se convirtiese en una hamaca que nos lleva hacia lo mas alto, nos devuelve vertiginosamente atrás, para luego quedarse detenida abruptamente, y así pensar que determinadas circunstancias le ocurrieron a otra persona, o bien creer que todo fue un sueño difícil de olvidar.
Tomó una de las manijas, sus ojos reventaban de dolor, no quería llorar pero estaba por perder su partida, apretaba sus labios para aguantar, sus fuerzas estaban a punto de ser doblegadas por una lagrima suicida, parada en el filo del precipicio, allí donde comienzan las pestañas, pero pese a su esfuerzo sabia que en cualquier momento esta caería, porque era tan pesada como suelen ser los recuerdos en algunas personas.
Solo faltaban cien metros para depositar el cajón, por su cabeza comenzaron a proyectarse en forma secuencial imágenes de aquellas tardes lluviosas cuando tenía nueve años y se escapaba del colegio para meterse en el cine, imaginarse a los actores escondidos detrás de la pantalla que en cualquier momento aparecerían. Salir del cine y verla allí, ella que todo intuía, lo esperaba en la salida.
O aquella vez que juntos y desolados hicieron el mismo recorrido que hoy, cuando llevaron a su padre, aquel día que el mundo se detuvo, para comprender recién ahora que el mundo se detiene tantas veces…pero el tiempo no lo acata y todo sigue girando.
Tardes de mate cocido caliente, de miradas sin palabras, de tantas cosas que por no decirse ya se han dado por dichas…
Aquellas preguntas cuyas repuestas ya no serán, como aquel papel que se nos cae desde lo alto de un puente y tratamos de tomarlo desesperadamente con los ojos, así se marchaba ella.
Sus pies avanzaban lentamente, no tomó el cajón encabezando la marcha, él pretendía lo mismo que su alma, tirar para atrás, endureció más sus ojos, no quería darse por vencido, esa puta lágrima no podía ser más fuerte que él.
Finalmente el pozo se abrió para sus ojos, el cajón se hundía en ella o ella se hundía en él, la lágrima finalmente cayó, y chocó la majestuosidad de la tristeza contra la oscura madera, imperturbable.
Como era de prever se llevo una parte de él.
Esta claro que yo un día de estos sea una muda tierrita un poco de basura que no sea pero como aceptar que ellos mios que su polvo de ellos no la vez que no la toque con un dedo suave la roce con la punta de la lengua que no sepa no sepa
PARA MAR Y OLGA G TODOS LOS MOMENTOS SON CIRCULARES, SOLO TIENE QUE GIRAR LA RUEDA.
"La vida es bella, ya verás como a pesar de los pesares tendrás amigos, tendrás amor."
La harina que amasaba sus manos o las manos que amasaban la harina, todo se mezclaba en aquellas imágenes de mi niñez, tardes de lluvia gris, olor a la tierra mojada, sol y torta frita. “Vieja Maria nunca serás mía” yo le decía. Mientras ella me respondía “Negrito come tortilla para dormir” carente de toda rima, pero con amor de abuela. Petisa “la Maria” en sus piernas dobladas se reflejaba el peso de los años, con el labio partido de amor, corazón de chicharrón. Muchos años de después, la noche anterior a su partida, hablé con ella como lo hacíamos siempre, hasta que las lenguas empezaban a decir cosas sin sentido y el sueño nos vencía. Fue la noche soñada Maria, toda su alma era mía, me contó de su infancia en el campo, de su padre cuando le cantaba serenatas, las noches que la luna llena iluminaba los cruces de camino donde las almas de los muertos salían a bailar. Esa noche me pregunto si alguna vez iba a tener un hijo, hacía años lo añoraba y mi ansiedad parecía alejarlo. Recuerdo que al salir de la clínica mi reloj marcaba las dos de la mañana, en ese momento un rayo atravesó todo el cielo, lo extraño es que no había nubes apresuré mi paso, veo un taxi le hago señas, se acerca y me subo, cuando el chofer me pregunta hacia donde me dirijo, suena su celular.
- No me digas!!! Que fue, nena o varón? pregunta y se queda expectante pero con una sonrisa que lo delataba.. - Una chancleta!!! Y que nombre le pusieron? - Maria, Como mi vieja!!! Que grande. Las lágrimas le ganaron a la emoción. - Disculpe jefe, primero felicíteme soy abuelo, la primera nieta, para donde lo llevo? De ahí me voy a conocer a Maria.
Cuando me deja en la puerta de casa lo felicito y me pregunto si los ojos de mi Maria habrán brillado de ese modo al enterarse de mi llegada al mundo, ¿tendrá en su mente guardada la instantánea del momento que me vio por primera vez? Siempre que entro a casa lo primero que hago es encender el equipo de música, puse el cd de Manuel Ochoa, como toca, que sensibilidad tiene ese pibe!! Lo escucho, me relaja. Me siento en el sillón, apago las luces, trato de recordar cada palabra, repasando cada gesto de nuestra conversación, las manos de María van dibujando en el aire los recuerdos, y yo que no podía parar de mirarla, sin comprender porque todo esto en algún momento tendría que concluir, como una película que uno sabe como termina pero que hace fuerza con toda su alma para que su final sea otro, cada golpe en la tecla del piano lastima a melancolía pura, el contrabajo golpea en lo mas profundo de mi , purificándome, mientras que la batería con su escobilla barre mi alma. Siento un golpe interior al escuchar el teléfono, atiendo del otro lado dicen que Maria partió a las dos de la mañana…. Y recuerdo el viaje con el taxista, la llamada para anunciar la vida, tanta tristeza parece equilibrarse, todo junto, llegada y partida, a veces los espacios no quedan vacíos. La música me mece, me acuna. Me convierto en niño y hombre a la vez., mientras surgen las últimas palabras de ella
- No pienses que me voy para siempre, mi alma estará acá, al lado tuyo, no quiero llantos, en mi pueblo dicen que quien se va primero prepara la mesa para los demás esperando la gran fiesta. Y cuando te enteres de mi partida, pide un deseo… Cuatro meses después, cerrar los ojos y la noticia de que voy a ser padre. Vuelvo a ser hombre y niño. Mas niño que hombre y me aferro a creer que las almas juegan con los barriletes y a veces, solo a veces no se enganchan en los árboles, sino en los corazones y dan vida a niños. "La vida es bella, ya verás…"
PALABRAS PARA JULIA
Tú no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja como un aullido interminable. Hija mía, es mejor vivir con la alegría de los hombres, que llorar ante el muro ciego. Te sentirás acorralada, te sentirás perdida o sola, tal vez querrás no haber nacido. Yo sé muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto, que es un asunto desgraciado. Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso. Un hombre sólo, una mujer así, tomados de uno en uno, son como polvo, no son nada. Pero yo cuando te hablo a ti, cuando te escribo estas palabras, pienso también en otros hombres. Tu destino está en los demás, tu futuro es tu propia vida, tu dignidad es la de todos. Otros esperan que resistas, que les ayude tu alegría, tu canción entre sus canciones. Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso. Nunca te entregues ni te apartes junto al camino, nunca digas no puedo más y aquí me quedo. La vida es bella, tú verás como a pesar de los pesares, tendrás amor, tendrás amigos. Por lo demás no hay elección y este mundo tal como es será todo tu patrimonio. Perdóname, no sé decirte nada más, pero tú comprende que yo aún estoy en el camino. Y siempre, siempre, acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso.
APOCALISIS YA!!!NO...
P-R: Me alegro que Antonio Carrizo, haya contado en la televisión la misma anécdota que le escuche en radio, tambien es cierto que no todo esta perdido en la televisión, cada tanato miro canal Encuentro
PASADO, PASADO
Orillas cuentera: gracias por tu comentario, y pronto nos encontraremos.
Abril: Agradezco tu comentario, seguramente en el proximo recital, si te encuentro te voy a decir quien soy
Mar: que puedo decir, ante tamaño comentario, besos.
Antagonista: Gracias, la letra de esa cancion le gusta a Tomy y tambien al padre.
Despotricador: Si coincido, el amor en nuestro corazón, supera cualquier obstáculo.
Lena: Es como vos decis el pasado nos marca, lo bueno seria poder superarlo rapidamente, un abrazo
Zulma: Gracias por tus palabras la emocion es mia
Ulysse: Un placer el haber paseado por tu blog y el descubrir tu sencibilidad.
Claudia isabel: Spinetta siempre esta presente en mi vida, gracias por tu visita.
Cecilia: Hay un escrito tuyo del cual me hubiese gustado ser el autor, parezco Salieri, gracias por darte una vuelta.
MARIA DE HARINA....
claudia isabel agradezco tu paso por este blog y evidentemente tenemos los mismos gustos musicales, me di cuenta al ingresar al tu blog.
Mar vos sabes que disfruto mas con la música que escribiendo, mis acentos bien?
AiguamelSiempre disfruto de tus reflexiones, creo que siempre te digo lo mismo, pero es la verdad
Despotricador quería agradecer tus comentarios, y además decirte que cada día escribís mejor.
Tania gracias por tu comentario, hermosas las fotos de tu blog, pero quien es Juan?
Lenagracias por cada uno de tus comentarios, que fueron muchos y sin responder.
Abril, me doy cuenta que miles de veces no hemos cruzado en los recitales, que tan bien describís
Zulma gracias por tus palabras, por tus gustos musicales somos de la misma generación
Magui y gaby me encanta el blog de ustedes, hacen una linda pareja.
Mi despertar gracias por el comentario.
Un libro, quizás solo un libro sirva para mitigar tu soledad, porque en el podrías ingresar en otras vidas, en otros tiempos ya que desde que fue escrito hasta este preciso momento en el que lees esta palabras, muchas historias se sucedieron y una de ellas es la tuya.